Esforzaos
y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es
el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará. (Deuteronomio 31:6)
Grug Crood, padre de
una familia de cavernícolas en una película animada, cree que el único lugar
seguro es su cueva. De noche, todos se acurrucan junto a él para que los
proteja. También piensa que el lado aventurero de su hija solo puede exponerla
al peligro. Su lema para la familia es: «Jamás no tener miedo». Dicho de otro
modo: «Siempre tener miedo».
A menudo, Jesús les
dijo a sus seguidores lo opuesto: «No teman». Se lo repitió a Simón cuando lo
llamó para que lo siguiera (Lucas 5:10). Cuando Jairo, líder de
una sinagoga y cuya hija estaba muriéndose, se acercó al Señor, este lo calmó
con palabras similares (8:50).
Lucas
12 relata cuando Jesús les dice a sus
discípulos que no tengan miedo, ya que Dios los cuida más que a las aves (v.
7). También, después de su resurrección, les dijo a las mujeres que
fueron al sepulcro: «No temáis» (Mateo 28:10).
El miedo es un
sentimiento universal. Nos preocupan nuestros seres queridos, nuestras
necesidades y el futuro incierto. ¿Cómo aprendemos a tener fe? El Señor nos ha
dado un fundamento sobre el cual desarrollar nuestra confianza en Él: «… dijo: No te
desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor
es mi ayudador; no temeré» (Hebreos 13:5-6).

Comentarios
Publicar un comentario